Homo aerius

Juan Arias Bermeo, literatura & fotografía

Menú Cerrar

El condumio del tiempo (8)

 

Conglomerados de lava petrificada,

figuras del génesis,

pasaje a la dimensión alienígena.

 

Lengua volcánica fósil ,

perdiéndose en el celeste aéreo,

empatando con la línea del piélago.

 

Nubes estriadas que arrea el viento,

lagartijos suspendidos en vertical,

avispa de vuelo errático.

Leer más

Renuncio

 

REMOTO (novela)
©Juan Arias Bermeo
www.lovochancho.com

Primera edición libro impreso
Noviembre 2009
Editorial: Bípedos Depredadores
Páginas: 302
ISBN: 9789978391006

Segunda edición libro impreso
Noviembre 2013
Editorial: Bípedos Depredadores
Páginas: 302
ISBN: 9789978391006

Edición libro electrónico KDP
Abril 2014
JAB Ediciones
ISBN: 9789978391075

Edición libro impreso CreateSpace
Febrero 2015
Páginas: 264
JAB Ediciones
ISBN-13: 978-1507667828
ISBN-10: 1507667825
Imagen de cubierta:
Detalle del cuadro “Remoto”,
de Oswaldo Mora

“¿Que es lo que ata más firmemente? ¿Cuáles son las cuerdas
casi irrompibles? Entre hombres de una clase elevada y selecta
los deberes serán ese respeto propio de la juventud, ese recato y
delicadeza ante todo lo de antiguo venerado y digno, esa gratitud
hacia el suelo en que crecieron, hacia la mano que les guió, hacia
el santuario en que aprendieron a orar; sus momentos supremos
serán lo que más firmemente les ate; lo que más duramente les
obligue. Para los hombres de tal suerte encadenados, el gran  
desasimiento se opera súbitamente, como un terremoto: el alma
joven es de repente sacudida, desprendida, arrancada, ella misma
no entiende lo que sucede. Un impulso y embate la domina y se
apodera de ella imperiosamente; se despiertan una voluntad y un
ansia de irse; a cualquier parte, a toda costa; flamea y azoga en
todos sus sentidos una vehemente y peligrosa curiosidad por un
mundo ignoto”.

Nietzsche  (Humano, demasiado humano)

Leer más

Montaña Sublime

 

Las montañas prominentes de los altos Andes del Ecuador son cumbres solitarias que guardan distancia entre sí con nudos y valles que dan sustancia a la vecindad geográfica. Esta característica de los animales geológicos andinos ecuatorianos hace que cada cual tenga individualidad acorde a sus caras, vertientes, pisos biológicos, paisajes, accesibilidad y un etcétera que en suma forja el mito y la magia de la gélida belleza volcánica. El geólogo, el descubridor de senderos, el caminante de media montaña, el intrépido andinista, se enriquecen a su manera contemplando en las transformaciones de la materia, todo lo que lo rodea en su aventura le avisa de cómo los elementos han esculpido en el tiempo.

El Altar constituye el único anfiteatro de picos estrato-volcánicos entre los gigantes andinos del Ecuador y, visitar esta joya geológica con la meteorología de parte del caminante, es aventura completa. Al abrigo de la luz que despide el sendero despejado partiendo de la hacienda Releche, con el hado de a buenas brindando el tiempo propicio para contemplar en el valle artesiforme de Collanes, asendereé  hasta dar con el rugido sobrecogedor de la Montaña Sublime (Capac Urcu).

Leer más

Realidad Antropoceno

 

El consumismo Homo sapiens está llegando  a los picos más altos del Antropoceno, la era que a pasos de manicomio ya marcó calavera planetaria; nuestra especie apenas necesitó una minucia del tiempo geológico para imponer su entropía máxima.  Hedonismo europeo, o sueño americano, ambas son baratas versiones de bienestar que se posesionaron de la Tierra, y presionan como una marmita letal donde anidan las mayores masas de bípedos depredadores exigiendo incorporarse al ideal último del síndrome de la plaga: aniquilarse a sí misma aniquilando a las demás especies. Este colofón de fuego de nuestra civilización es el triunfo del instinto de entropía máxima, triunfante viene  la apuesta fundamental de su genoma: acabar con el futuro de la plaga que es para sí  y, por extensión, destruir a Gaia que ya tiene etiqueta de expiración junto al Antropoceno. Al cabo de la administración Homo sapiens del globo terráqueo, de los segundos en la historia del tiempo que le tocó fungir de gerente general del Antropoceno, habrá cumplido con su única y gran meta de hacer del edén original de Gaia una bola de fuego.

La realidad Antropoceno o era del mundo Disney, o era Mundo Feliz para rendir honor a Aldous Huxley, se va haciendo lapidaria conforme palpamos la falsa austeridad que no es la Austeridad con mayúscula que vive el filósofo en sus banquetes de recogimiento, pues, la propia existencia austera es vivir a tope con lo mínimo, ejemplo, la vida en los bosques de H. D. Thoreau. La falsa austeridad es la degradación impuesta por el desquiciado 1% de la humanidad que se atraganta con el desarrollismo y el terrorismo financiero que lo sustenta, modelo criminal que ha convertido la espiritualidad de la Austeridad en sinónimo de decadencia para el individuo de clase media y sinónimo de mendicidad para el proletario.

Leer más

Santa Rosa

 

Santa Rosa, pueblito pintoresco que respira tranquilidad y silencio de corrido. De hecho así luce comparado con las principales arterias viales  de Puerto Ayora, Guayaquil chiquito, que con alrededor de 15.000 habitantes es la urbe más grande y visitada de las cuatro islas del archipiélago que tienen asentamientos humanos.  La parroquia de Santa Rosa está ubicada en la zona agrícola de tierras altas de Santa Cruz, viene circundada por el Parque Nacional  Galápagos, que constituye en papel más del noventa por ciento del territorio de la isla de 986 km². Andar y ver por el camino  de campo que lleva a la reserva natural de tortugas gigantes El Chato, durante la temporada de pastoreo en tierras altas de los quelonios, es privilegio de mente y cuerpo. Anduve por ahí en diciembre del 2017, en dos días de garúa y sol  repartidos por el camino que atraviesa fincas repletas de alambrados y cercas que en su mayoría no detienen el flujo de las tortugas al momento de ingresar y abandonar los potreros. Estos magníficos reptiles vegetarianos  gustan de echarle pico a ciertas yerbas introducidas desde el continente, no le hacen fieros al cogollo de penco y sobre todo disfrutan de las golosinas que caen de árboles frutales introducidos como el guayabo.

Leer más

© 2018 Homo aerius. Todos los derechos reservados.

Tema de Anders Norén.